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1.
El Liceo y la Sociedad Musical Benedetto Marcello (1867-1895)
El
decenio 1867-1876 es preparatorio de la fundación del
Liceo Sociedad Musical Benedetto Marcello. Inicialmente preveía
el nacimiento de la Sociedad de los Conciertos, a la cual
se agregaba en un segundo tiempo la idea del Liceo, destinado
a proveer con los propios alumnos los futuros intérpretes
indispensables para la realización de los conciertos.
Después de un largo periodo de gestación, nace
finalmente el Liceo Musical con el objeto de enseñar
sobre el fundamento técnico-práctico la música
vocal e instrumental y de propagar el buen gusto musical.
En algunos años se recupera un siglo de música
sinfónica y camerística, con la divulgación
de las sinfonías de Beethoven, de los cuartetos de
Mozart y Haydn, de la escuela romántica alemana. Son
los años de las direcciones de músicos como
Fortunato Magi, Reginaldo Grazzini y Pier Adolfo Tirindelli.
Se
provee además de una sede apropiada para la nueva institución,
que es hospedada en el primer piso elevado del palacio Da
Ponte en San Maurizio, y se organiza el concierto inaugural
para abril de 1877 que prevé la ejecución de
la primera sinfonía de Beethoven, el Salmo XVIII de
Benedetto Marcello, una Gavota de Bach, un Minuetto di Rameu,
para concluir con el Aleluya de El Mesías de Haendel,
bajo la dirección del maestro Franco Faccio. El evento
tendrá impacto en la prensa de la época, no
sólo en la local.
La
estructura del nuevo Liceo contempla una asamblea general
de los socios que elige al presidente, al consejo de administración,
al Consejo Académico, al cual está delegada
la selección de los docentes -doce las cátedras
previstas en el organigrama puestas a concurso- y del director
artístico. Las disciplinas previstas son aquellas de
carácter fundamental para una instrucción musical
seria, comprendida toda la sección de arcos y de alientos,
la composición, el solfeo, el canto y el piano.
Desde
septiembre de 1880 el Liceo Benedetto Marcello se traslada
a San Fantin en las Salas Apolíneas del Teatro La Fenice,
lo que genera una potencialización que hace del Liceo
un fulcro de la vida cultural veneciana. En solo 18 años
se realizan felizmente 60 conciertos para coro y orquesta,
80 conciertos de música de cámara, 90 conciertos
solísticos, además de ser también hospedadas
conferencias sobre la música y sobre el teatro de personalidades
como Carducci, Arrigo Boito, D'Annunzio, etc.
Una
actividad que atrae también la atención de Richard
Wagner, que se encontraba en Venecia a finales del 1882, quien
solicita el uso de una sala del Liceo para dirigir un concierto
en honor de Cosima Wagner, y que dejó en donación
como signo de reconocimiento la batuta con la que había
dirigido además del atril. A la muerte del maestro
alemán, acaecida el 13 de febrero de 1883, el Liceo
cierra en señal de luto.
Sin
embargo, la insuficiencia de los financiamientos hace requerir
un mayor involucramiento del municipio veneciano durante la
gestión de Marcello, que, preparado bajo la presidencia
de Giuseppe Valmarana, será llevado a efecto con la
presidencia de Alberto Valier cuando el Síndico Riccardo
Selvatico, con la resolución del 21 de junio de 1895,
firmará el pase definitivo del Liceo a la administración
municipal.
2.
El
Liceo Cívico Musical "Benedetto Marcello"
(1896-1915)
La
supeditación del Liceo al Común de Venecia en
1895 permanece en una época de paz ininterrumpida hasta
1914, durante la cual Venecia se convierte en centro de intereses
literarios y artísticos internacionales, reclamando
hombres del nivel de Marcel Proust, Reiner Maria Rilke, Ezra
Pound, Gabriele D'Annunzio, etc. De los dos directores, Marco
Enrico Bossi y Ermanno Wolf- Ferrari, el primero introducirá
la cátedra de órgano, mientras que el segundo
revalorará la pequeña ópera buffa del
setecientos, tanto napolitana como veneciana, asegurando la
continuación de la parábola ascendente emprendida
desde el inicio por el Instituto. En este periodo se establecen
también las premisas para su transformación,
primero como Liceo equiparado, y después como Conservatorio
Estatal.
La
dirección de Bossi es extremadamente activa y eficiente
para el joven Liceo Cívico Musical, al que lleva a
un incremento de cátedras y a una política de
adquisición de nuevos instrumentos considerados indispensables
para su funcionamiento. El problema que pronto se presenta
es en consecuencia el del espacio. En febrero de 1897, luego
de una inspección de Bossi y otros enseñantes
a la sala mayor del Palazzo Pisani, es elegido éste
como nueva sede por el Común el 17 de agosto de 1897,
previa adquisición a su propietario, caballero Pietro
Barbaro, al precio de 70,000 liras.
Resuelto
el problema de la sede, sobreviene el de la adquisición
de un órgano para ser colocado en la sala grande. Es
entonces ordenado a la casa Vegezzi y Bossi de Turín
un nuevo órgano por la suma de 10,500 liras, instrumento
que, una vez montado, será inaugurado el sábado
3 de marzo de 1900. Por lo que respecta a la población
escolar, en 1895-1896, son 95 los alumnos y los diplomados
sólo 4. El número tenderá a elevarse
hasta, en el último año de la dirección
de Bossi, los 150 alumnos con una media de 15 diplomados.
En
estos años se inscribe al Liceo Gian Francesco Malipiero,
proveniente de Viena donde había iniciado los estudios
musicales, futuro director del Conservatorio Benedetto Marcello
y figura de las más interesantes entre los compositores
del mil novecientos. La dirección de Bossi termina
el 8 de septiembre de 1902, cuando el músico publica
su dimisión al ser llamado a dirigir el Liceo Cívico
Musical de Bolonia.
El
sucesor Ermanno Wolf-Ferrari será nombrado en agosto
de 1903. Proseguirá un programa de potencialización
artístico-cultural para el Liceo, expandiendo las actividades
aún fuera del Instituto. Entre las muchas iniciativas
musicales emprendidas, sobretodo gracias al gran impulso brindado
al canto coral, se señala la preparación de
la Serva Padrona, después de dos siglos de olvido,
y el empeño denodado del Liceo en la ejecución
de La vita nova, ópera de Wolf-Ferrari, para la Bienal
del 1905. En 1907 es el turno de la puesta en escena del drama
cómico de Galuppi Il filosofo di campagna, en ocasión
del segundo centenario del nacimiento de Goldoni. En 1909,
después de un año de expectativa dedicado a
la composición, Wolf-Ferrari
renunció definitivamente a la dirección del
Liceo Cívico. Lo sucederá el maestro Mezio Agostini,
escogido entre un conjunto de candidatos entre los que comparecíaaparecían
los nombres de Ildebrando Pizzetti y Ottorino Respighi.
Junto
a Venecia da Pesaro, Agostini trató de someter a una
disciplina férrea a los estudiantes del Liceo, el que
respondió con más de 15 días de huelga
de las lecciones. El periodo del Liceo Cívico Musical,
sucesor del Liceo-Sociedad Musical Benedetto Marcello, concluye
con la aceptación de la iniciativa de obtener la equiparación
con los otros institutos de música equiparados en Italia
el 14 de diciembre de 1915.
3.
El Liceo Cívico Musical Equiparado Benedetto Marcello
(1916-1939)
El
Liceo Cívico Musical obtiene la equiparación
en el momento en que es declarada la guerra contra Austria
(24 de mayo de 1915). A pesar de las difíciles condiciones
por las que atraviesa el Liceo a causa de la guerra, como
deficiencia de aulas, restricciones del horario de la jornada
al anochecer, el Instituto prosigue normalmente su actividad.
Con
la derrota de Caporetto (24 de octubre de 1917) y el consiguiente
cambio del frente al Piave, a pocos kilómetros de Venecia,
la ciudad corre serio peligro y los habitantes son constreñidos
a dispersarse. El Liceo interrumpe por tanto su actividad
didáctica y sus enseñantes son distribuidos
en varias ciudades italianas. Dos días antes de la
proclamación de la victoria sobre los austríacos,
el 2 de noviembre de 1918, el Liceo reinicia su actividad
didáctica, que se normalizará en pocos meses.
A
partir del 22 de noviembre de 1926 inicia su actividad pública
la Orquesta del Liceo Cívico Benedetto Marcello, dirigida
por Mezio Agostini, formada por 46 instrumentistas entre educadores,
alumnos de los últimos cursos y exalumnos diplomados.
El repertorio perferido es el sinfonismo alemán clásico
y romántico, las oberturas de las mayores óperas
líricas italianas, los impresionistas franceses, pero
también los autores contemporáneos. Todos los
jóvenes egresados del periodo de la dirección
de Agostini revelan un especial interés al concertismo.
En
los años treinta el Liceo presencia una gradual injerencia
del Ministerio de la Educación Nacional en la vida
de la escuela, la cual condiciona su autonomía. Será
el mismo director Agostini quien promueva críticas
ante las insuficiencias de la administración, impulsadas
más por una justicia y honestidad de profesionista,
antes bien que por una oposición ideológica
a las ideas y a los métodos del régimen fascista.
En 1932 fue instituido el curso libre de Composición,
cuya titularidad se encomendó a Gian Francesco Malipiero,
otorgándole facultad de experimentar las elaboraciones
de sus discípulos con toda la Orquesta del Liceo.
Con
la introducción de las leyes raciales, en octubre de
1938 el régimen ordena el censo de todos los dependientes
públicos de raza hebrea, suspendiendo del servicio
a los enseñantes. En el Liceo el efecto de la legislación
racial provoca la suspensión del violinista Giuseppe
Sacerdoti, alumno de Franceso de Guarnieri, en servicio desde
1921. El 4 de marzo de 1939 Sacerdoti se suicida dejando en
su testamento 10,000 liras para destinarse al fondo de los
alumnos pobres del instituto. Paralelamente se produce también
el alejamiento de Mezio Agostini, dispensado de la dirección
por incapacidad. Es entonces encargado de la dirección
Gian Franceso Malipiero, hasta entonces director del Liceo
Pollini de Padua.
Malipiero
en seguida se compromete a la reedificación del Instituto,
aprestándose a dirigir a los trabajadores para la restauración
por completo del Palazzo Pisani.
4.
El tránsito desde Liceo Cívico Musical a Conservatorio
de Estado "Benedetto Marcello"
Parece
haya sido Gian Franceso Malipiero el primero en sentir la
necesidad de transformar el Liceo Cívico en Conservatorio
de Estado, hecho que sobrevino, por efecto de una ley del
3 de junio de 1940, a partir del 16 de octubre siguiente.
En plena época fascista, la influencia del régimen
sobre la vida del Instituto no se hace sentir sólo
con la obligación de inscripción al Partido
Fascista o con las discriminaciones raciales en los enfrentamientos
contra los hebreos, sino también, en el ámbito
académico, con la introducción de materias de
estudio como "cultura militar" para los hombres,
y puericultura para las alumnas, materia considerada fundamental
entre 1939 y 1940. Una situación así no permitía
una efectiva autonomía administrativa, subyaciendo
el Liceo a todas o casi todas las disposiciones demagógicas
del régimen. En ese sentido, los poderes de un presidente
o de un director debían someterse a los de la potestad,
con el fin de "llevar toda la vida italiana conforme
al plan del imperio". De cualquier forma, la dirección
de Malipiero, no obstante encontrarse con esta realidad, condujo
al Marcello a aumentar en alumnos y en prestigio, habiendo
tenido él la capacidad de hacer democrático
y personal, dinámico y eficiente, el sistema también
estático y alineado de la legislación centralizada.
Aún
antes de la reedificación del Liceo, fueron encargados
los trabajadores de restauración del Palazzo Pisani
por un gasto completo de 600 mil liras de entonces, siempre
comandados por Malipiero, a quien se debe el actual aspecto
del Benedetto Marcello.
En
el campo de las selecciones culturales, Malipiero motivó
el redescubrimiento y la consiguiente publicación de
las dos poderosas "opere Omnia" de Claudio Monteverdi
y Antonio Vivaldi, expresando inclinación hacia un
arcaísmo antiretórico, antineoclásico,
que se evidencia en su amor por el contrapunto, por el modalismo,
por el diatonismo gregoriano. Sus selecciones atraerán
a Venecia a muchos jóvenes que abandonan a sus propios
maestros para continuar los cursos de perfeccionamiento con
Malipiero. Baste citar uno entre tantos: Bruno Mardena, que
llega al Marcello en 1941.
Después
de la dirección de Malipiero, que durara 13 años
difíciles desde la entrada a la guerra hasta la primera
reconstrucción, sucede la de Renato Fasano, anteriormente
director en Cagliari. Fasano anuncia su intención de
celebrar el bicentenario de Muzio Clementi, pero sobretodo
promueve la muestra "Ricardo Wagner en el mundo",
inaugurada en el Conservatorio el 13 de febrero de 1953. Obra
de Fasano fue también la institución de las
"Vacaciones musicales", con el objeto de colocar
al Instituto en el plano internacional, que fueron organizadas
del 1953 al 1961. Después del traslado de Fasano al
Conservatorio de Santa Cecelia, lo sustituirá en el
encargo Gabriele Bianchi, hasta entonces director del "Tartini"
de Trieste.
En
tanto, con la promulgación de la ley del 31 de diciembre
de 1962, No. 1859 (Introducción de la escuela media
unificada en los Conservatorios), es instituida también
en el Marcello en octubre de 1963 la Escuela Media anexa.
Después de la dirección de Bianchi, concluida
en 1973, basta recordar los nombres de sus sucesores: Nino
Antonellini, Ugo Amendola, Davide Liani, Franceso Valdambrini,
Virginio Fagotto, y el actual director Giovanni Umberto Battel.
Alguna
palabra final merece por el contrario la biblioteca, formada
inicialmente por el legado de Agostino Gambara, y enriquecida
gradualmente por obras de varios géneros tanto de interés
escolar como histórico. Numerosos son de cualquier
modo los manuscritos e impresos musicales, algunos de inestimable
valor. Junto a la biblioteca, desde 1966 funciona la discoteca
que suma millares de discos, desde el canto gregoriano a la
música vanguardista, entre los que figuran muchas veces
grabaciones históricas.
CLAUDIO MADRICARDO
Originario de Venecia,
Italia. Graduado en Letras por la Universidad de Cà
Foscari. Articulista de periódicos y revistas italianas
e investigador de la historia véneta. Colaborador de
la "Fundación de Altos Estudios Musicales Ugo
y Olga Levi" de Venecia como relator en convenios de
estudio y ensayista sobre los músicos y el funcionamiento
de la Capilla Ducal de San Marcos -desde su fundación
hasta la caída de la República Véneta-.
Colaborador de la Oficina de Prensa del Teatro "La Fenice"
de Venecia y presidente de los Encuentros Internacionales
de Música Contemporánea, Festival Música
1900 de Trento; con Maurizio Dini Ciacci ha realizado los
preparativos de Construyamos una ciudad de Paul Hindemith,
y de El Pequeño Deshollinador y El Arca de Noé
de Benjamin Britten. Para el Teatro "La Fenice"
ha fundado Pocket Opera Italia, asociación promotora
de la producción de óperas del teatro musical
de rara intepretación de los siglos XVIII y XX. Desde
su nacimiento, Pocket Opera Italia ha dado también
espacio a las propuestas de teatro didáctico musical,
contribuyendo a la difusión del lenguaje musical entre
las nuevas generaciones, colaborando con recursos propios
con la Fundación Teatro La Fenice,
Fundación Arena de Verona, Festival Alternativo Lírico
de París, Taller Lírico de Tourcoing, Festival
Ópera Barga, Amigos de la Música de Palermo,
Comité Italiano de la Música (Cidim-Unesco),
UNICEF, Teatro Nuevo de Verona, Teatro Social de Trento, Auditorio
Santa Clara de Trento, entre otros.
claudio@claudiomadricardo.it
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