| Nace
la presente publicación con fines culturales, ante
la necesidad por enriquecer los medios para dar a conocer
la expresión y obra de quienes, conformando un sector
social de gran valía y talento, dedican su vida sin
reservas a mejor diseñar y construir una morada humana
más digna, risueña, amena y feliz, a través
de la investigación, composición, ejecución,
divulgación y docencia del arte musical, cuya esencia
e historia ligan lo humano y natural con lo divino, y que
ha deleitado el corazón y oído de los hombres
en todas las circunstancias de su existencia a lo largo de
la historia. Hecho que ha sido posible en virtud del rescate
y la preservación, transmisión y acrecentamiento
de la música en todos los tiempos y lugares de nuestro
planeta, mediante la instrumentación de específicos
procesos educativos que abarcan, desde la fuerte interrelación
del maestro con su discípulo, en los albores de la
humanidad, hasta la aplicación de complejas tecnologías
en materia de grabación, reproducción y difusión
musicales, pasando por la enseñanza musical de manera
sistemática en academias, colegios, conventos, abadías,
templos, monasterios, asociaciones, sociedades, etc., y en
los tiempos modernos, en los conservatorios y, en general,
en las diversas estructuras de los sistemas educativos de
todos los países.
Ese
contexto y la realidad de un mundo cada vez más interdependiente,
sustentan que el quehacer musical de los conservatorianos
sea también motivo de reflexión, información
y divulgación en un ámbito cuya trascendencia
sea consecuente con el alcance propio de la bella música,
que no conoce nacionalidades, fronteras ni épocas.
En igual forma, resulta de excepcional importancia el enfoque
que a tal obra conservatoriana, conceden los estudiosos y
amantes de la música, pues contribuyen con sus aportaciones
a su revaloración, impulso y difusión, en el
deseo común de los seres que viven, aman y trabajan
con libertad para construir, día a día, una
sociedad que posibilite a todos sus componentes una mayor
justicia y mejores opciones para su acceso a los bienes de
la cultura.
Por
otra parte, CONSERVATORIANOS pretende eslabonarse con el esfuerzo
de músicos, pedagogos, historiadores, humanistas y
estudiosos en general, que hacen o han hecho del arte parte
importante de su vida, y cuya obra educativa, artística
o cultural, al servicio de la sociedad y de la humanidad,
se constituye en guía, fortaleza y estímulo
para iniciar un largo camino, que se espera promisorio. En
este anhelo, CONSERVATORIANOS espera obtener el apoyo de las
instituciones artísticas y educativas, docentes, conservatorianos
y público que, con sus lecturas, críticas o
comentarios, pueda permitirnos compartir con ellos la tarea
cultural que ahora se emprende.
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