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LA
OBRA Y SUS TEXTOS
La
obra es fundamentalmente cantada, por lo que es necesario
conocer los textos a fin de comprender el significado, pero
como los textos son largos y nuestro espacio breve, únicamente
transcribo fragmentos representativos, bajo las traducciones
de Carlos Montemayor. 6
De
entre los veinticinco números musicales que integran
la obra, sólo uno de ellos es instrumental, esto es,
sin canto, y están organizados de la siguiente forma:
La
primera sección: FORTUNA IMPERATRIZ MUNDI, consta de
dos números, O FORTUNA (OH FORTUNA) y FORTUNA PLANGO
VULNERA (LA RUEDA DE LA FORTUNA), yo diría, más
bien: LLORO LAS HERIDAS DE LA SUERTE. Ambos tratan de lo inconstante
de la materia humana y su devenir, determinado por ese factor
modificador llamado suerte, el cual no toma en cuenta nuestra
voluntad.
O FORTUNA
Oh fortuna, cual la luna con su ser variable,
siempre
creces o decreces;....
Suerte
cruel y vacía, rueda inconstante,
perversa
condición, falsa salvación siempre disoluble,
ensombrecida
y velada, también para mi te muestras
ahora
que por tu juego cruel mi torso desnudo llevo.
Teniendo
como punto de partida y conclusión la pieza OH FORTUNA,
se sugiere el giro de la rueda del mismo nombre y que representa
a la deidad romana encargada de hacer girar el timón
de la vida, elevando a unos a la dignidad de reyes mientras
otros descienden a la mínima condición humana.
Se evoca también el carácter esotérico
propio de la época, pues un símbolo usual de
éste era el UROBORO, serpiente que devora su propia
cola y representa simultáneamente el punto de partida
y el fin, el cero y el absoluto, el todo y la nada.
Continúa
la primera parte, La primavera, que se compone de tres números
musicales: VERIS LATE FACIES (EL ROSTRO DE LA PRIMAVERA),
OMNIA SOL TEMPERAT (EL SOL TODO LO TEMPLA) y ECCE GRATUM (LA
GRATA PRIMAVERA). Todos ellos dedicados a la citada estación
y lo que ésta nos aporta: clima agradable, reverdecer
y florecer de los campos, el canto de las aves, renacer, reproducción
y aflorar de los deseos sexuales:
VERIS
LATE FACIES
El alegre rostro de la primavera en el mundo asoma;
la
crudeza del invierno vencida se aleja.
Con
colorido ropaje Flora toma el reinado
y
con dulcísimos cantos la celebran los bosques.
Ah...
Con la cítara canta la dulce Filomena,
y
con variadas flores ríen los prados, ya tranquilos;
una
parvada de aves surge entre el bosque ameno;
salen
grupos de muchachas con innumerables juegos.
OMNIA
SOL TEMPERAT
Todo
el sol lo templa, sutil y puro;
al
mundo renovado se revela el rostro de Abril;
a
los amores se entrega el alma dueña,
y
alegre impera el dios que es niño.
Cuanta
novedad de las cosas en la primavera consagrada;
el
poder de la estación nos insta a alegrarnos;
su
renovación ansiada te ofrece
ECCE
GRATUM
Ya
se funden y disipan el granizo, la nieve y esas cosas:
huye
la bruma y ya se amamanta
la
tierra en los pechos de la primavera.
De
ánimo miserable es aquel que no vive
ni
goza bajo esta estación placentera.
Según
puede apreciarse en infinidad de obras plásticas de
la época: viñetas, miniaturas, óleos,
bordados, gobelinos, alfombras, etc., en la Edad Media el
campo fue espacio de recreo, diversión, paseos, comidas
al aire libre, cacería, danzas campestres, cortejo
amoroso y todas las estrategias que pudieran ponerse en práctica
para lograr la seducción, enmarcados por parajes floridos
y campos verdes. Todos están explícitos en esta
sección, que contiene además una declaración
que nos ejemplifica la irreverencia de que eran capaces los
goliardos.
Esta
sección, UF DEM ANGER (SOBRE EL PRADO) se inicia con
el único número musical no cantado de toda la
obra, TANZ (DANZA) y consta de cinco piezas: TANZ (DANZA);
FLORET SILVA NOBILIS (EL BOSQUE FLORIDO); CHRAMER, GIP DIE
VARWE MIR (VENDEDOR, DAME MAQUILLAJE); REIE (RONDA); WERE
DIU WERLT ALLE MIN (SI TODO EL UNIVERSO FUERA MÍO).
La segunda pieza, Floret silva nobilis (El bosque florido),
está hecha sobre un poema en el que se enlazan la admiración
por la belleza del bosque primaveral y el anhelo por la persona
amada que éste inspira.
FLORET
SILVA NOBILIS
Florece
el bosque de nobles
flores
y follajes.
¿Dónde
está
mi
antiguo amante?
¡Desde
aquí cabalgaba!
¡Ah!
¿Quién me amará?
El
arte de la conquista amorosa y la seducción busca sus
armas. Mientras los varones se valen de esgrimir bellas palabras,
no siempre exentas de picardía, el llamado sexo débil
prefiere el arreglo personal, el vestido, el tocado de flores
en la cabeza, el perfume y el rubor en las mejillas. De eso
trata el siguiente número:
CHRAMER,
GIP DIE VARWE 7
Vendedor,
dame maquillaje, para colorear mis mejillas,
a
fin de que los jóvenes no puedan resistirme
¡Mírenme
bien, muchachos! ¡déjense seducir!
La
que sigue, es una ronda, esto es, un baile en círculo:
REIE
8
Aquellas
que están allá en rueda, son muchachas;
ellas
creen poder pasar todo el verano con un amante.
Ah!
Sla!
Y
aquí tenemos la irreverente declaración:
WERE
DIU WERLT ALLE MIN 9
Si
todo el universo fuera mío del mar hasta el Rin,
a
él renunciaría con alegría por tener
en mis bazos
a
la reina de Inglaterra.
La
segunda parte, II. IN TABERNA, nos habla del placer de la
bebida y su templo más característico, sin duda
como remembranza de las fiestas dionisíacas, pues no
hay que olvidar que la Edad Media fue también un renacimiento
de la Grecia clásica. La taberna es, asimismo, el centro
de reunión en el que coinciden todas las genealogías
e ideologías medievales, permitiendo y propiciando
la gestación de transgresiones y excesos, de burlas
e inspiraciones amorosas. La integran los números:
ESTUANS INTERIUS, (Devorado de rabia), la cual sintetiza los
conceptos y objetivos goliardescos.
ESTUANS
INTERIUS
Devorado [de rabia] en mi interior por un gran resentimiento
con amargura clamo en mi mente:
Hecho
soy de mutable materia, ...
Piso
el ancho camino de la juventud sin freno,
a
los vicios me abrazo y de la virtud me olvido,
ávido
de gozar más que de salvación.
OLIM
LACUS COLUERAM (EL CISNE ASADO). El registro de contratenor,
con plañidera voz imita el canto de un cisne destinado
a servir de cena a unos comensales y su experiencia al observar
desde el plato en que lo han servido los afilados dientes
que lo esperan, mientras pide clemencia en su interior.
OLIM
LACUS COLUERAM
Antes
los lagos surcaba, antes siempre hermoso estaba,
¡Oh!
antes cuando fui un cisne ufano.
¡Pobre,
pobre de mí! ¡Cuán negro estoy ahora y
bien asado!
Yazgo
ahora en este plato, volar ya no puedo,
solo
esos dientes rechinando veo.
¡Pobre,
pobre de mí! ¡Cuán negro estoy ahora y
bien asado!
Cabe
comentar que el cisne es también una figura mítica
medieval relacionada con la leyenda del rey Arturo y los caballeros
del Santo Grial. Hasta la fecha es una incógnita la
identidad de un tal Caballero Cisne.
El
número llamado EGO SUM ABBAS (YO SOY EL ABAD). Ego
sum abbas nos expresa, en términos de Orff, la irónica
imitación que los clérigos errantes solían
hacer de las salmodias gregorianas.
EGO
SUM ABBAS
Yo soy el abad Cucaniense,
sólo
en mi Consejo tengo bebedores
y
a la cofradía de Decio pertenezco,
si
temprano en la taberna alguien me busca,
al
atardecer saldrá, pero desnudo,
y
así de sus ropajes despojado clamará: ¡Ay!
¡ay!
¿Que
hiciste, suerte maldita? ¡Toda la alegría de
mi vida
has
destruido! ¡Haha!
El
número IV es IN TABERNA QUANDO SUMUS (CUANDO EN LA
TABERNA ESTAMOS). Sobre el texto de este número, In
taberna quando sumus, o Cuando estamos en la taberna, Carlos
Montemayor, autor de las traducciones que he transcrito, nos
indica: “Carlos Yarza señala el parentesco con
- la secuencia gregoriana - ‘Lauda, Sion, Salvatorem',
atribuida a Santo Tomas de Aquino - en la que dice -: Sumit
unus,/ sumunt mille,/ quantum iste,/ tantum ille.../ sumunt
boni,/ sumunt mali,...". -Termina la cita-.
No
es extraño ni sorprendente que la poesía de
los descendientes del gigante Golias presente abundancia de
citas mitológicas, bíblicas y religiosas en
general, pues en ello son especialistas, más bien lo
observable es que no lo hicieron como parafraseo sino como
franca irreverencia. Nótese la imitación de
las letanías cristianas.
IN
TABERNA QUANDO SUMUS
Cuando
en la taberna estamos
no
nos importa que arcilla seamos,
al
placer nos dedicamos
pues
sólo por él sudamos.
Qué
se hace en la taberna
donde
el dinero es bodega,
es
algo que saber debemos;
lo
revelare, por ello. Escuchen:
Unos
juegan, otros beben,
otros
se gozan sin recato;
(...y
después de una serie de brindis, hacen una especie
de letanía....)
Bebe
el ama, bebe el amo,
bebe
el ejército y el clero,
bebe
aquél, bebe aquélla,
bebe
el siervo con la sierva,
bebe
el listo, bebe el tonto,
bebe
el blanco, bebe el negro,
bebe
el tenaz y el inconstante,
bebe
el rudo, bebe el sabio,
bebe
el que está pobre y enfermo,
bebe
el desconocido exiliado,
bebe
el joven, bebe el viejo,
bebe
el obispo y el decano,
bebe
la monja, bebe el monje,
bebe
la abuela, bebe la madre,
bebe
esta, bebe aquel,
beben
cientos, beben mil.
La
tercera parte de la obra, III. COURS D'AMOUR, La corte de
amor o El cortejo amoroso, es en la que se narran los efectos
internos del amor y el deseo sexual exaltados por la primavera.
Consta de nueve números musicales: AMOR VOLANT UNDIQUE
(DONDE QUIERA EL AMOR VUELA); DIES, NOX ET OMNIA (DÍAS,
NOCHES Y TODO); STETIT PUELLA (LA MUCHACHA SE DETIENE); CIRCA
MEA PECTORA (ALREDEDOR DE MI PECHO); SI PUER CUM PUELLULA
(SI UN JOVEN CON UNA MUCHACHA); VENI, VENI, VENIAS (VEN, VEN,
OH VEN!); IN TRUTINA (ENTRE LOS DOS); TEMPUS EST JOCUNDUM
(EL TIEMPO ES ALEGRE) y DULCISSIME.
En
el primer número, se expresa la presencia atmosférica
del amor, Donde quiera el amor vuela.
AMOR
VOLANT UNDIQUE
Donde quiera el amor vuela; cegado por el placer
los
jóvenes y las muchachas por merecerlo se unen.
Esa
presencia atmosférica del amor acaba por obsesionar
al enamorado, quien no halla reposo para sus ansias de afecto
a ninguna hora del día, por lo que afila su locución
y arremete en nuevos lances de conquista, nuevos adjetivos,
nuevas frases picarescas y nuevas súplicas,
DIES,
NOX ET OMNIA
Días,
noches y todo contra mí se opone.
la
conversación de una muchacha me hace gozar,
muchas
veces suspirar, pero más sufrir ....
Tu
hermoso rostro me cautiva innumerables veces,
pero
tu corazón es frío.
Solo
el besarte me permitirá seguir vivo.
¡¿Qué
no dirá uno por ganar el corazón de la persona
pretendida?!
CIRCA
MEA PECTORA
Alrededor
de mi pecho se agitan por tu belleza
innumerables
suspiros, desdichadamente me hieren Ah!
Mandaliet,
mandaliet, mi amor no viene ...
Que
Dios, que los dioses aprueben mi deseo:
y
desaten los lazos de su virginidad. Ah!
Mandaliet,
mandaliet, mi amor no viene.
La
intensidad erótica de la obra y sus textos aumentan
pieza a pieza, reflejando la constancia del amante en su objetivo.
VENI,
VENI, VENIAS
¡Ven,
ven, oh ven, no hagas que me muera,
hyrca,
hyrce, nazaza, trillirivos!
Hermoso
es tu rostro, tus penetrantes ojos,
las
trenzas de tus cabellos, ¡Ah, toda tu, bella! ...
Por
fin, los ruegos del caballero logran poner en jaque la voluntad
de su enamorada, quien duda en su interior cual será
la mejor elección, el amor o las normas morales con
las que ha sido educada.
De
la ansiedad a la impaciencia, del cortejo a la seducción,
están explícitas en los fluidos sonoro y textual
y crecen conforme nos acercamos al momento climático,
pero es momentáneamente suspendido, o más bien,
preludiado por la pieza siguiente, cuyo carácter apacible
nos expresa la introspección y reflexión femeninas
previas a la ocasión del paso decisivo en la entrega
de su amor. La música en este punto es de una gran
calidad íntima.
IN
TRUTINA
Entre
los dos mi mente duda fluctuando contradictoria
amor
ansioso o pudor.
Pero
elijo lo que veo, ofrezco el cuello al yugo;
y
es suave entregarme a este yugo.
El
siguiente es un canto de regocijo, TEMPUS EST JOCUNDUM (EL
TIEMPO ES ALEGRE), a través del cual el compositor
y el texto nos expresan la alegría del enamorado al
ver próxima la consecución de su meta, devolviéndonos
al nivel de excitación anterior.
TEMPUS
EST JOCUNDUM
El
tiempo es alegre, oh muchachas,
Alégrense
ahora, ¡oh jóvenes!
¡Oh,
oh, oh! todo en mi florece!
¡Por
el amor de las muchachas me enciendo entero!
¡Por
un nuevo, un nuevo amor yo muero! ...
Me
fortalece que me prometa;
me
desfallece que no me lo conceda.
¡Oh,
oh, oh, etc.!
¡Por
el amor de las muchachas me enciendo entero!
¡Por
un nuevo, un nuevo amor yo muero!
Arribamos
al número 23, punto climático general de la
obra. Después de una pausa, a manera de respiro, que
incrementa la tensión acumulada en los números
precedentes permitiendo al oyente y a la ejecutante la contemplación
y concentración respectivas que propicien la apreciación
de la voz sola de soprano que entona un amplio intervalo sonoro,
novena, muy suavemente, a manera de grito contenido, entre
dolor y placer, entre queja y admiración, que simboliza
la consumación de la unión de los amantes. El
placer sexual compartido, aunado al insoslayable hecho de
ser la primera experiencia sexual de facto de la enamorada
y la dulce pérdida del símbolo del pudor femenino,
y con ella, el derrumbamiento de los tabúes, son significados
por este número cuya brevedad y austeridad sonora,
pues la voz de la soprano es tan sólo acentuada por
un pianIssimo de las cuerdas, lo vuelven más intenso.
No existe en esta pieza la grandilocuencia sonora del resto
de la obra, y sin embargo, es el clímax, es una melodía
que después del gran salto de la nota grave a la aguda
está bordada de giros vocales que nos contagian del
gozo de la unión en el que es quizás, el más
grande de los placeres humanos y cuyo fin más profundo
es el único milagro reconocido e irrefutable, la reproducción
de la especie. Es el punto más erótico de la
obra, el cual sólo podía ser representado a
través de la dulce voz de la soprano, de tal manera
que nos manifestara en forma coincidente el dolor de la primera
ocasión y el éxtasis sensual.
El
texto no requiere ninguna explicación:
DULCISSIME
10
¡Dulcísima!
Ah! ¡Toda a ti me someto!.
Éste
y los dos siguientes y últimos números de la
obra no tienen pausas entre ellos, y casi podría decir
que la intención del autor es dar la sensación
de ser interrumpidos por el inmediato posterior, a fin de
comunicarnos la idea de simultaneidad de eventos.
BLANZIFLOR
ET HELENA consta de un solo número: AVE FORMOSISSIMA
(SALVE TÚ, LA HERMOSÍSIMA). Es un canto en el
que el enamorado expresa su regocijo y agradecimiento a Venus,
al mismo tiempo que alaba la belleza de su compañera.
(I-72 Venus)
AVE
FORMOSISSIMA
[Salve]
Tú, la hermosísima, gema preciosa,
tú,
la maravilla de las muchachas, doncella gloriosa,
tú,
luz del mundo, tú, rosa del mundo,
Blancaflor
y Helena, Venus generosa!
A
propósito, París era llamada “La Rosa
del Mundo”, detalle que no creo que resulte casual en
este texto.
El
enamorado se encuentra absorto en su trofeo, con los sentidos
embriagados por la emoción sensual de esa íntima
experiencia capaz de sublimar todo lo que de picardía
tuvieron sus lances de seducción y se ha olvidado del
resto del mundo, pero su canto es interrumpido por el tema
inicial de la obra, FORTUNA IMPERATRIZ MUNDI, significando
así la omnipresencia de la suerte por encima y a través
del más grande placer o alegría, para que no
sean soslayados sus inapelables designios. 11
NOTAS:
6
La poesía de los Goliardos, Carmina Burana. Prólogo,
selección, traducción y notas de Carlos Montemayor,
México, SEP, 1987 (Cien del Mundo)
7
Traducida por el autor, basado en la versión del francés
del cuadernillo de la grabación para Decca de Ricardo
Chailly.
8
Ibidem
9
Ibid.
10
Este fragmento es la parte conclusiva del poema Ignem cecum
sub pectore. Cfr. No. 6.
11
Un detalle verdaderamente notable, es el hecho de que la región
en la que fue encontrado el manuscrito, se encuentra escrito
en las diferentes fuentes que Beuren como Beuern.
JESÚS
FRANCISCO AGUILAR VILCHIS
Profesor de Enseñanzas
Musicales Escolares, cursó la carrera de Composición
en el Conservatorio Nacional de Música; es catedrático
de Introduccción a la Música e Historia de la
Música en el referido plantel, del que ha sido Secretario
Académico y Subdirector. Ponente y conferencista de
temas educativos e histórico-musicales. Desde 1998
participa como intérprete, coproductor e ingeniero
de sonido en programas de radio.
aguilar37@aol.com
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