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La
escuela, como institución que coadyuva a sociabilizar
y humanizar a la población bajo su responsabilidad,
refleja en sus estructuras, espacios y funciones toda una
diversidad de elementos que se identifican significativamente
con los avances y la problemática de la sociedad en
que se halla inmersa, pues ésta es quien determina,
a través de sus órganos legales -de poder y
de decisión-, una multiplicidad de factores y procesos
que inducen en los educandos la adquisición de actitudes,
valores, destrezas, conocimientos y comportamientos.
Para
mejorar tan delicada labor, se requiere que la escuela establezca,
entre otras acciones, una fuerte vinculación con su
propio entorno y profesionalice auténticamente su quehacer
pedagógico en todas las asignaturas y actividades que
promueve, toda vez que en su papel de educadora, tiende a
formar individuos con un desarrollo armónico e integral
y susceptible de integrarse y participar en los distintos
procesos económicos, sociales, políticos o culturales
de la sociedad de que son parte.
En
México se han dado últimamente esfuerzos importantes
para establecer nexos más fuertes entre las escuelas,
sobre todo de educación básica, y sus respectivas
comunidades o localidades, para hacer de ellas instituciones
al servicio real de éstas. Así, se hace referencia
a escuelas participativas, autogestionarias, vinculadas, con
unidades productivas, con cooperativas de producción,
con granjas integradas, etc., que evidencian la voluntad y
creatividad pedagógicas de las propias comunidades
educativas por adecuar su actividad a los intereses, reclamos
y características de los lugares en que se ubican.
En cualquier caso, debe prevalecer el que la escuela proporcione
una educación de alta calidad.
Sin
embargo, en materia de educación artística se
puede afirmar, que los esfuerzos han sido de escasa trascendencia,
a pesar del incuestionable valor que encierra este tipo de
educación en la formación de los escolares a
quienes proporciona, entre muchos beneficios: un mayor desarrollo
de su sensibilidad, mayores recursos de comunicación,
un sentido de solidaridad sin distingos de ninguna índole,
un estímulo a su creatividad, mayor capacidad de atención,
disciplina y comprensión, un sentimiento más
amplio de pertenencia, de universalidad y humanidad, una activación
más relevante de sus esferas afectiva y psicomotriz,
mejores opciones para aplicar, relacionar y demostrar sus
aprendizajes escolares, la adquisición de principios
éticos, mayores y mejores experiencias y expectativas
de sus procesos de aprendizaje y de su vida misma, oportunidades
para explorar y desarrollar sus vocaciones, así como
para valorar y disfrutar lo bello de las manifestaciones de
la naturaleza, la vida y las obras humanas.
CONSERVATORIANOS,
ante los recientes acontecimientos políticos del 2
de julio del año en curso, en que el pueblo de México
eligió a los nuevos titulares de la administración
pública, tanto del Poder Ejecutivo Federal como de
la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, para el periodo
2000-2006, desea manifestar como participante propositivo
y activo para la construcción de una sociedad más
humana, equitativa, desarrollada y democrática, la
necesidad de promover e implantar las medidas institucionales
correspondientes que, acordes con las aspiraciones y posibilidades
de los grandes grupos sociales y, en el marco del régimen
jurídico de la educación nacional, favorezcan
realmente a la revalorización social y a la profesionalización
de la educación artística escolar en México,
desde el nivel básico de nuestro Sistema Educativo
Nacional.
En
tales circunstancias, en CONSERVATORIANOS se tiene la certeza
de que la sabiduría milenaria que se encierra en la
expresión de "Hechos, no Palabras", deberá
prevalecer en México durante el periodo señalado,
y que en éste podrían llevarse a efecto importantes
tareas gubernamentales, para contribuir al logro de los fines
relativos al impulso, revalorización, profesionalización
y otorgamiento de una educación artística de
calidad a todos los niños y jóvenes de las escuelas
de México.
Con
el convencimiento de que la educación constituye el
vínculo indisoluble de la cultura y su inmanente proceso
para su transmisión a las generaciones en el devenir
de la historia, en seguida se presentan una serie de propuestas,
cuya consideración por los órganos competentes
en materia de educación pública, podrá
contribuir al logro de los fines antes delineados.
En
ese sentido, resulta viable y conveniente que el Gobierno
impulse la creación del Sistema Nacional de Educación
Artística que incluya: formación profesional
de docentes, elaboración de planes y programas de estudio;
procesos institucionales de capacitación, mejoramiento
y perfeccionamiento profesional del magisterio; recursos de
enseñanza; producción de obras bibliográficas
especializadas; estímulos a la producción y
creación artísticas; fomento a la docencia,
investigación y difusión artísticas;
participación privada y social en la promoción
de la educación artística; establecimiento de
becas a docentes y estudiantes; mecanismos de movilidad y
continuidad a los estudiantes de disciplinas artísticas
a nivel nacional; opciones de movilidad laboral para los docentes
a nivel nacional; diseños de nuevos modelos de enseñanza;
mecanismos de evaluación, revalidación y acreditación
de estudios; establecimiento de convenios internacionales
para lograr la continuidad de estudios realizados en el país
y en el extranjero; creación del Instituto Nacional
de Pedagogía Artística, con unidades en las
principales regiones del país, a fin de preparar al
personal docente especializado en esta rama educativa que
reclama la sociedad y que urgentemente requiere el Sistema
Escolar Nacional.
También
es deseable llevar a cabo las acciones institucionales tendientes
a:
A.
Propiciar el rescate, preservación, acopio
y divulgación de las manifestaciones artístico-culturales
a nivel nacional e internacional; canalizar y verificar la
aplicación de recursos para el impulso de la actividad
de educación artística en las entidades federativas.
B.
Fortalecer el desarrollo de los programas de trabajo
y de los proyectos específicos de las diversas entidades
académicas existentes encargadas de la educación
artística a nivel nacional.
C.
Apoyar los procesos de actualización y reformas de
los planes y programas de estudio y de las estructuras técnicas
y administrativas que requieren las instituciones profesionales
de educación artística, en el marco de la revalorización
y generalización de la educación artística
en México.
D.
Implantar la educación musical escolar como asignatura
obligatoria en la educación básica y la educación
artística en el nivel medio.
E.
Contribuir a facilitar el acceso y disfrute de la población
general del país, a los bienes culturales y de la felicidad,
mediante el estricto cumplimiento de lo estipulado por la
Ley de Fomento para la Lectura y el Libro, que se incluye
al término de este artículo.
Por
lo que respecta a la educación musical y a la artística
en general, CONSERVATORIANOS reitera su disposición
para unir sus esfuerzos a las tareas de servicio a la educación
de los niños y jóvenes. Asimismo, comparte a
sus lectores el deseo porque todos unidos podamos desde nuestros
respectivos ámbitos, apoyar la impartición de
una educación escolar de alta calidad, con un alto
contenido humanístico, no aristocratizante y sí
en beneficio de los educandos y de sus familias, de sus comunidades
y de México.
TEODORO ALEMÁN NAVA
Catedrático de materias pedagógicas
en el Conservatorio Nacional de Música. Ha ocupado diversos
cargos académico-administrativos en la Secretaría de Educación
Pública. Economista y pasante de Derecho (UNAM), licenciado y
maestro en Educación (ENM/UPN).
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