La
historia del Conservatorio de Música de Praga dio
inicio en 1808, cuando aristócratas y burgueses amantes
de la música, conscientes de que a Praga le faltaba
una buena orquesta con calificados y bien formados músicos,
decidieron fundar una escuela que brindara instrucción
al talento musical. Sabiendo de la natural inclinación
de la nación checa hacia la música, promovieron
el establecimiento de un fundamento profesional. Sin embargo,
sus esfuerzos se vieron primero frustrados por las guerras
napoleónicas por lo que las clases empezaron hasta
el 24 de abril de 1811 en el Monasterio Dominico de St.
Giles.
El plan de estudios fue diseñado por el primer director
del plantel, Friedrich Dionysius Weber. La "edad de
oro" del Conservatorio de Praga empezó cuando
la escuela adquirió nuevos principios en el recientemente
concluido Rudolphinum, con el famoso maestro de violín,
Anton Benewitz, que se convirtió en su director.
El plan de estudios fue ofrecido en su totalidad, incluyendo
composición y dirección. En 1891, Antonín
Dvorák ingresó a la planta docente -encabezando
el departamento de composición- y más adelante
se convirtió en director del Conservatorio. Entre
los estudiantes de Dvorák figuró un número
importante de compositores sobresalientes, entre los que
se incluyen Vítezslav Novák, Josef Suk -posteriormente
profesor y cuatro veces rector del Conservatorio-, así
como los Conservatorio de Música de Praga mundialmente
famosos compositores de opereta Rudolf Friml, Oskar Nedbal
y Franz Lehár.
Otros
músicos renombrados que estudiaron en el Conservatorio
de Música de Praga han sido Otakar Ševcík,
Jan Kubelík, Jaroslav Kocian, Václav Talich,
Karel Ancerl, Rafael Kubelík y muchos otros.
EL
CONSERVATORIO DE PRAGA HOY
El
Conservatorio de Música de Praga educa e instruye
a artistas profesionales de música y teatro. Atiende
a cerca de 500 estudiantes, a quienes imparte sus clases
una planta docente de 200 maestros que frecuentemente se
encuentran entre los mejores intérpretes y principales
educadores de reputación internacional. El Conservatorio
de Praga cuenta con sus propias orquestas -sinfónica
y de cámara-, diversos conjuntos de música
camerísticos así como una compañía
de teatro. La escuela se aloja en tres sedes en el centro
de la ciudad. Se caracteriza por una atmósfera de
creatividad única, reforzada por la rica vida musical
de la capital checa, Praga, la ciudad de Smetana, Dvorák,
Janácek y Martinu, así como por la celebración
anual del Festival Musical Praga de Primavera.
La
escuela está ubicada junto al Rudolphinum, la casa
neorrenacentista de la Orquesta Filarmónica Checa.
Más allá se ubica el edificio monumental del
Teatro Nacional. Los estudiantes del Conservatorio de Praga
transcurren de esta manera seis años en un magno
centro cultural que ofrece amplias oportunidades para ver
y oír lo mejor del firmamento estelar musical y de
otros artistas relevantes.
Frecuentemente los graduados del Conservatorio actúan
con la Orquesta Filarmónica Checa, en el Teatro Nacional,
así como en la Ópera Estatal, con la Orquesta
Sinfónica de Praga o con la Orquesta Sinfónica
de la Radio. La tradición artística única,
junto con el acercamiento contemporáneo y la elevada
calidad profesional de su planta docente, han hecho al Conservatorio
de Música de Praga una escuela atractiva para generaciones
de estudiantes.
CONSERVATORIANOS
agradece el apoyo brindado por la Embajada de la República
Checa en México, especialmente la gentil colaboración
de Jan Vitopyl, Segundo Secretario, por las imágenes
del Rodolphinum y del Teatro Nacional de Praga.