Domingo, marzo 23 de 2008
 

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  Conservatorianos No. 10 (noviembre-diciembre) 2006
   

Conservatorianos conmemora el XC aniversario de su nacimiento

 UBERTO ZANOLLI

(1917-1994)


Conservatorianos conmemora el CCLV aniversario de su fallecimiento

 GIACOMO FACCO

(1676-1753)


 

 

Orquesta Sinfónica Nacional

 

 

Orquesta Filarmónica de la UNAM

 

Cartelera UNAM

 

 

Orquesta Sinfónica de Minería

 

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 Marzo de 2008

 

 

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Fondo sonoro:

 

Sobre las olas

del músico conservatoriano mexicano

Juventino Rosas

(Fragmento)

 

Elaboración orquestal de Uberto Zanolli

 

Orquesta de Cámara de la Escuela Nacional Preparatoria -UNAM (1987)

   

 

         

 
  Instituciones musicales

 

El Conservatorio "Piotr Ilich Tchaikovsky" de Moscú: Ayer y Hoy

Adriana Graciela Olvera Reyes

 

El primer día de Noviembre de 1866 está registrado en la historia de la música rusa como el del nacimiento del Conservatorio de Moscú. Su fundador, Nikolai Rubinstein, pianista inteligente y conductor, reveló su gran talento como el organizador de la vida musical rusa. Sin embargo, el éxito de sus esfuerzos en muchos aspectos fue debido al hecho de que la apertura de un Conservatorio era una necesidad natural para la vida musical rusa de aquel tiempo.  

De hecho, toda la cultura musical europea estaba al pie de la cuna del Conservatorio de Moscú. En los inicios de los años sesenta del siglo XIX, Clara Schumann y Richard Wagner ofrecieron en Moscú conciertos de caridad al pretender conseguir dinero para contar con los recursos necesarios para la construcción de la futura Escuela Superior de Música. Héctor Berlioz, quien visitó el Conservatorio de Moscú en su primer año de existencia, se quedó asombrado por sus favorables condiciones artísticas y anunció el nacimiento de un nuevo fenómeno en la Europa del Este; la planta docente del Conservatorio en aquel entonces representaba el orgullo de la cultura musical rusa.

Piotr Ilich Tchaikovsky, entonces un joven compositor en los inicios de su brillante carrera, habló en la ceremonia de inauguración del Conservatorio en 1866. Entre sus colegas, trabajando bajo la dirección de Nikolai Rubinstein, se encontraban músicos rusos tan excelentes como N. Zverev, N. Kashkin, V. Odoyevski, N. Hubert, H. Laroche, S. Taneyev. Al mismo tiempo, muchos músicos prominentes de Alemania, la actual República Checa, Austria, Italia y Polonia trabajaron junto con sus colegas rusos. El Conservatorio Nacional de Rusia se mostró como parte esencial de la cultura europea, y esta tradición fundamental se ha conservado a través de toda su historia.  

Al principio de su existencia, el Conservatorio de Moscú recibió eficaz ayuda  del Conservatorio de San Petersburgo, cuyo famoso alumno P. Tchaikovsky se trasladó a Moscú para aceptar una plaza como maestro en la nueva institución y cuyo nombre estuvo asociado con él por muchos años. Otros músicos importantes se fueron a Moscú desde San Petersburgo, entre ellos estuvieron un talentoso compositor y teórico, A. Arensky, y un brillante alumno, Vasili Safonov, que dio inicio a una nueva era en la historia de la Escuela Superior de Moscú. No obstante, muy pronto el Conservatorio de Moscú llegó a ser autosuficiente: desde la década de los 80 del siglo XIX, su cuerpo docente fue seleccionado principalmente de entre sus mejores alumnos. A la vuelta del siglo, el Conservatorio de Moscú había alcanzado logros sobresalientes: creó la rama moscovita de la escuela de composición rusa, representada por varios de los más prominentes músicos de reconocimiento mundial: Sergei Taneyev, Sergei Rachmaninov, Alejandro Scriabin, Nikolai Medtner.  

El arte de la ejecución fue enseñado con impresionantes resultados, jugando la clase de piano el papel más importante. En este campo fueron alcanzadas las más grandes alturas, al mencionar a A. Siloti (alumno de N. Zverev y maestro de S. Rachmaninov), Josif y Rosina Levin que más tarde habrían de hacer una contundente contribución a la escuela pianística americana. Otro logro fue la escuela moscovita de violín y cello que empezó a ser formada a finales del siglo y después adquirió fama mundial.  

Durante el periodo  prerrevolucionario, el Conservatorio de Moscú contó con varios excelentes directores (rectores) cuyas iniciativas decidieron el futuro de la institución. Además de N. Rubinstein, su  fundador y primer rector, hubo otros dos rectores: S. Taneyev (1885-1889) y V. Safonov (1889-1905). El primero fundó un brillante sistema de educación de la teoría musical. Por su parte, el nombre de Safonov está principalmente asociado con el único estilo del Conservatorio de Moscú que ha sido preservado hasta ahora. Su rasgo distintivo es la combinación de la sala principal rusa de conciertos con la institución educativa. La realización del sueño de Safonov demostró ser el evento más feliz en la historia del Conservatorio de Moscú.

Ninguna otra escuela superior de música en el mundo puede estar orgullosa de ser el centro nacional de las presentaciones artísticas. Ello ha implicado un contacto permanente del Conservatorio de Moscú con los más destacados eventos de la cultura musical mundial, tal y como tienen lugar dentro de sus propias paredes. También Safonov comenzó la construcción de una maravillosa sala  para las actuaciones de música de cámara (la Sala Pequeña). Se ha convertido en una de las más importantes salas moscovitas de conciertos, cuyos espacios han atestiguado algunos de los magnos eventos artísticos.

La Gran Sala merece su propio capítulo en nuestra historia. Es una de las salas de conciertos más famosas en el mundo. Su monumental órgano fue inaugurado por un destacado músico francés, Charles Widor. Incluso en los primeros años de su existencia, los más notables artistas rusos como Rachmaninov, Scriabin, Siloti, Medtner, Igumnov, Goldenweiser, Brandukov, Dobrovein, Shaliapin, Nezhdanova, hicieron presentaciones regulares en su escenario. Resulta no menos importante señalar que la Gran Sala atrajo inmediatamente a los mejores artistas de todo el mundo. Los primeros compositores extranjeros que presentaron en ella sus propios trabajos fueron Debussy, Faure, D’Indy. Notables directores como S. Koussevitsky, A. Nikish, B. Walter, E. Colonne; intérpretes como J. Hoffmann, P. Casals, E. Ysaye, W. Landowska, F. Kreisler, J. Kubelik, y otros músicos famosos determinaron los altos estándares de la Sala, así como su ameritado lugar como centro internacional de arte.

La historia del Conservatorio de Moscú después de la Revolución Bolchevique de 1917 pone de manifiesto cómo éste ha tenido despegues y caídas, grandes logros alternados con períodos oscuros. El Conservatorio adquirió el status deseado de institución nacional y recibió apoyo financiero permanente del Estado. Por una parte, el financiamiento estable proporcionó cierta confianza a los titulares del Conservatorio y resolvió sus numerosos problemas. Por otro lado, sin embargo, el Conservatorio quedó sometido al mando político más riguroso por el régimen totalitarista. Al principio, el Conservatorio fue privado de su Gran Sala, que sirvió como teatro cinematográfico entre 1924 y 1933. A principios de los años 30, las autoridades federales intentaron destruir el sistema de educación que había sido depurado a lo largo de muchas décadas. La mayor presión se precipitó en el Departamento de Composición y en el recién formado Departamento de Musicología. La severa regulación de las doctrinas ideológicas fue de vez en cuando reforzada por las resoluciones del Partido (que fueron más como ásperos clamores), y a veces manifiestas medidas represivas. El año de 1948 fue marcado por algunos de los más tristes pasajes en la historia del Conservatorio: Dmitri Shostakovich, el gran compositor del siglo XX, fue removido de su cargo, y Vissarion Shebalin, compositor talentoso y Rector excelente, fue obligado a separarse, a pesar de sus esfuerzos heroicos para preservar el Conservatorio durante la Segunda Guerra Mundial y para reavivar su actividad máxima en cuanto esto fuera posible.  

La irrespirable y sofocante atmósfera del Departamento de Teoría y Composición, el forcejeo violento por el «arte proletario» y el «realismo socialista» distorsionó las tradiciones nobles del Conservatorio en que compositores y musicólogos fueron instruidos. No fue sino después de mediados de los años cincuenta que pudo empezar una gradual recuperación, la cual ha continuado a través de la «Perestroika», cuando la censura ideológica y las persecuciones a compositores por su estilo se han vuelto finalmente una cosa del pasado. Sin embargo, la acción causa la reacción. Las medidas represivas se encontraron con la resistencia de personalidades. Fue en la «era de la censura» que compositores como A. Schnittke, E. Denisov y S. Gubaidulina, actualmente símbolos de la avant guarde rusa, se graduaron en el Conservatorio de Moscú. Pero éstos son de hecho logros del período de la posguerra.

El arte de la interpretación continuó floreciendo durante esos años. La generación de Pabst, Siloti, Levin, Kipp fue sucedida por F. Blumenfeld (el maestro de V. Horowitz), H. Neuhaus (el maestro de S. Richter y E. Ghilels), A. Goldenweiser, V. Sofronitsky, S. Feinberg, G. Ginzburg y más tarde L. Oborin, Ya. Fliere y Ya. Zak. Las escuelas de violín y cello también alcanzaron la altura de los niveles internacionales. L. Tseytlin, M. Poliakin, A. Yampolski, M. Erdenko y B. Sibor fueron brillantes maestros de violín que desarrollaron las tradiciones de Laub y Hrimali, cuyo trabajo ha sido continuado por nuevos maestros como D. Oistrakh, Yu. Yankelevich y L. Kogan, fortaleciendo la destacada fama mundial de la escuela violinística moscovita.

La escuela del violoncello ganó también su reconocimiento mundial en la primera mitad del siglo XX. Su período formativo fue llevado a su desarrollo triunfal por el trabajo de los profesores A. Brandukov, S. Knushevitsky y S. Kozolupov. Dicha escuela del Conservatorio de Moscú está ahora representada por M. Rostropovich que se graduó de la clase de M. Kozolupov y trabajó por muchos años como profesor en esta institución.   

El Departamento de Aerófonos, cuyos alumnos aportaron sus habilidades a la maravillosa Orquesta de Moscú así como a otras numerosas de la provincia, se fortaleció. El Departamento de Canto también mantuvo los estándares elevados en tanto se mantuvieron las tradiciones fundadas por F. Komissarzhevsky, U. Masetti, el gran Nezhdanova, K. Derzhinskaya, N. Raiskiy, K. Dorliak, Ye. Katul’skaya y muchas otras estrellas de la ópera rusa.  

Fue en el período soviético que el Conservatorio de Moscú fue reconocido ampliamente a través de los concursos internacionales. Aunque los alumnos del Conservatorio siempre han participado (y ganado) estos certámenes, el Estado soviético brindó mucha atención y apoyo a estas actividades. No hay muchas escuelas de música que hayan producido tan gran número de ganadores en los más prestigiados y demandantes concursos internacionales, sobre todo entre pianistas, violinistas y violoncellistas. Muchos premios honoríficos han sido otorgados a alumnos de la clase de dirección.

Hoy el Conservatorio de Moscú es una de las más prominentes escuelas superiores de música en el mundo. Es, de hecho, un conjunto complejo, constituido por el llamado «Conservatorio Mayor» y el «Conservatorio» propiamente. El «Conservatorio Mayor» incluye una escuela de música (a nivel de educación secundaria) con un total por arriba de los 680 estudiantes al presente, una escuela secundaria especial de música que ofrece once grados de educación para más de 425 talentosos niños todos los años, y una banda militar que dirige la escuela. El Conservatorio lleva a cabo la supervisión de dichas escuelas y comparte con ellas a su personal docente, además de admitir a la mayoría de sus egresados como estudiantes.  

El Conservatorio propiamente está integrado por cuatro Departamentos (Piano, Teoría y Composición, Canto y Orquesta) con alrededor de 1000 estudiantes en la actualidad y aproximadamente 160 posgraduados que hacen su investigación en la musicología, mejoran sus habilidades interpretativas y reciben entrenamiento profesional, acreditándose como maestros de su propio instrumento en las escuelas superiores de música.

 

* * *

 

         Así, puede afirmarse que, lo que reciben los estudiantes del Conservatorio de Moscú es, antes que nada, enseñanza profesional de alto nivel artístico, bajo la guía de maestros, compositores y pedagogos mundialmente conocidos. El otro privilegio es la atmósfera artística de la escuela, los destacados eventos que tienen lugar en su seno, con salas de concierto (la Grande, la Pequeña y la sala de Rachmaninov) proporcionando una experiencia única -la Gran Sala juega su papel principal como la clase maestra-, y los mejores pedagogos imaginables. Los estudiantes tienen un fácil y permanente acceso a las Salas, y es aquí en donde ellos demuestran sus facultades interpretativas. Cada estudiante del Conservatorio inmediatamente se ve envuelto en la vida artística de la ciudad de Moscú. El Conservatorio comienza programas anuales de centenares de conciertos en los escenarios de su propia sala, así como en otros en el ámbito de la capital rusa. Además de promover la educación de la música, estos programas realizan la función principal de proporcionar a cada músico joven, que está mejorando sus habilidades en el Conservatorio de Moscú, los recursos para su realización como artista en el ambiente cultural predominante.  

Otro rasgo importante del Conservatorio de Moscú es su gran Departamento de Teoría de la Música e Historia de la Música. Es el centro ruso mejor conocido y reputado para la formación de musicólogos y para realizar investigaciones de música.

Finalmente, cada estudiante del Conservatorio puede tomar sus propias decisiones y disfrutar de libertad artística. Formar la personalidad artística de un profesional a un nivel cultural alto es la meta suprema del Conservatorio de Moscú, la que tiene prioridad por encima de todos los demás objetivos. Cualquier iniciativa por parte de algún estudiante es animada y apoyada por todos los medios disponibles: por ejemplo, si un intérprete  quiere estudiar composición y muestra las habilidades necesarias, puede ingresar a una clase de composición, tomar cursos de teoría de la música y ser ejecutadas sus obras. Los estudiantes de cualquier Departamento que deseen hacer investigación en teoría de la música, o aprender a dirigir, pueden hacer sus prerrequisitos evaluados y, de encontrarse adecuados, entrar a las clases correspondientes.

El Conservatorio de Moscú ha permanecido fiel a los nobles principios heredados de los grandes músicos que estaban al pie de su cuna: educar las personalidades creativas multifacéticas, permanecer abierto al mundo y servir al Arte en todas sus formas y colores.

 


 

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