Domingo, marzo 23 de 2008
 

 Inicio     Clima

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
   
   
  Conservatorianos No. 10 (noviembre-diciembre) 2006
   

Conservatorianos conmemora el XC aniversario de su nacimiento

 UBERTO ZANOLLI

(1917-1994)


Conservatorianos conmemora el CCLV aniversario de su fallecimiento

 GIACOMO FACCO

(1676-1753)


 

 

Orquesta Sinfónica Nacional

 

 

Orquesta Filarmónica de la UNAM

 

Cartelera UNAM

 

 

Orquesta Sinfónica de Minería

 

Sugiere un sitio

 

 

Universo de El Búho

 Marzo de 2008

 

 

Peritaje * Registro de obras * Defensoría jurídica autoral

 

Arte y Cultura Digital: Diseño editorial * Multimedios * Web * Hospedaje * Registro de derechos de autor y marcas

 

* * * NUEVO * * *

Digitalización de documentos

 


Fondo sonoro:

 

Sobre las olas

del músico conservatoriano mexicano

Juventino Rosas

(Fragmento)

 

Elaboración orquestal de Uberto Zanolli

 

Orquesta de Cámara de la Escuela Nacional Preparatoria -UNAM (1987)

   

 

         

 
  Horizontes educativos

 

Los nombres del Conservatorio Nacional de Música de México a través de su historia

Betty Luisa Zanolli Fabila

 

Desde su fundación en 1866 el Conservatorio Nacional de Música de México ha tenido distintas denominaciones en su devenir histórico, situación fundamentada principalmente en dos aspectos: por un lado, si bien esta institución, como podría suponerse, está dedicada a la formación profesional exclusiva de músicos, en el transcurso de sus casi 135 años de vida en nueve ocasiones incorporó también la enseñanza del arte dramático y, durante un corto periodo también, la de la danza. Por el otro, cuestiones relativas a su incorporación o desincorporación bajo la égida estatal, así como su inclusión o exclusión correspondiente al ámbito administrativo de la Secretaría de Educación Pública han influido para que, según el caso, esta institución educativa haya obtenido el calificativo de Conservatorio Nacional, o bien de Escuela Nacional durante la tercera década del siglo XX.

         El primer nombre que adopta este plantel es el de «Conservatorio de Música de la Sociedad Filarmónica Mexicana», lo que reafirma por una parte su especialidad docente en la enseñanza del arte de Euterpe, y por otra, evidencia que su naturaleza es eminentemente de carácter privado, derivado de las aportaciones de recursos y esfuerzos para materializar su establecimiento formal a cargo del grupo de integrantes de la Sociedad Filarmónica Mexicana.

En 1869, se incorpora a su estructura académica la enseñanza del teatro como nueva disciplina artística al establecerse, conforme a lo dispuesto por el nuevo reglamento interior del plantel, la sección del Conservatorio Dramático, misma que inicia sus actividades el 29 de septiembre de ese año. El nombre que entonces toma es el de «Conservatorio de Música y de Declamación de la Sociedad Filarmónica Mexicana», el cual habría de llevar por los siguientes doce años.

El 25 de enero de 1877, el presidente de la República Mexicana, general Porfirio Díaz, promulga el decreto de nacionalización del Conservatorio, al que designa «Conservatorio Nacional de Música y Declamación». Sin embargo es evidente la disminución paulatina de diversas asignaturas de las cuarenta y dos que ya a finales de 1876 regularmente se impartían en la institución, tanto en las áreas de música y declamación, como en otras auxiliares a éstas.

En 1883, el maestro Alfredo Bablot, director del Conservatorio, impulsa un proyecto de reforma educativa  que conlleva designar a la institución por primera vez «Conservatorio Nacional de Música». Por este tiempo resulta indudable el apoyo que se otorgó a la enseñanza musical, tanto de los instrumentos tradicionales como de los recién incorporados al repertorio orquestal europeo, en virtud de las innovaciones tecnológicas promovidas por Adolfo Sax, especialmente en la familia de los instrumentos aerófonos.

A principios del siglo XX la influencia cultural francesa cobra fuerza en el mundo artístico mexicano. En 1900 el presidente Díaz expide la Ley de Enseñanza para el Conservatorio Nacional de Música y Declamación. El cambio en el modelo pedagógico conservatoriano repercute una vez más en su denominación, que habrá de conservar aún con la aprobación del nuevo plan de estudios de 1903, en cuyo diseño y elaboración participaron artistas y profesores de la talla de Gustavo Ernesto Campa, Amado Nervo, Ricardo  Castro, Carlos J. Meneses y Melesio Morales, entre otros.

Una década más tarde, en 1914, otra vez es modificado el nombre de la institución en estudio, al recibir ahora el de «Conservatorio Nacional de Música y Arte Dramático», que en 1916 se transforma en el de «Escuela Nacional de Música y Arte Teatral».

La institución conservatoriana, que originalmente había sido el producto del esfuerzo de particulares, a partir de su nacionalización en 1877 y por cuarenta y un años más, quedó comprendida dentro del conjunto de establecimientos educativos nacionales. Sin embargo, no sólo los avatares vividos durante los años revolucionarios habrían de impactar en la vida de esta venerable escuela, también lo haría el magno suceso de la fundación en 1910  de la Universidad Nacional de México y sus muy importantes consecuencias en los órdenes académico, administrativo y político del plantel conservatoriano.

En 1918 el Conservatorio, al ser adscrito administrativamente entre las entidades académicas universitarias y, paralelamente con el nacimiento de la Escuela Nacional de Arte Teatral cuya enseñanza fue seccionada de su propia estructura orgánica, recibe ahora el nombre de «Escuela Nacional de Música». En 1920, recién designado rector de la Universidad el licenciado José Vasconcelos y luego de un proceso de reorganización en esta institución, se determina que nuevamente queden integradas ambas escuelas, para constituir la «Escuela Nacional de Música y Arte Teatral».

El nuevo esquema tuvo también una breve duración. A partir del establecimiento de la Secretaría de Educación Pública, el plantel educativo musical fue asignado a esta importante área administrativa de manera independiente de la Universidad, nuevamente adoptando el nombre de «Conservatorio Nacional de Música», denominación por la que abogó a finales de 1922 su propio director, el compositor Julián Carrillo. No obstante, esta situación sólo se mantuvo por dos años más, dado que en 1924, por decreto del presidente general Álvaro Obregón, el Conservatorio fue reincorporado una vez más a la Universidad.

A finales de esta década de los veinte, un grupo importante de profesores conservatorianos participa en diversos congresos nacionales de música y producto de su trabajo es la elaboración de un proyecto de nuevo plan de estudios para el Conservatorio que propone nuevamente incluir la carrera de Declamación. El 7 de febrero de 1929 el proyecto es aprobado, pero se incorpora la enseñanza en las aulas conservatorianas no sólo del teatro sino también de la danza. En consecuencia, la institución toma ahora el nombre de «Escuela Nacional de Música, Teatro y Danza», denominación que en ciertos documentos oficiales universitarios llega a ser substituida por la de «Facultad de Teatro, Música y Danza».

Sin embargo, ése, que sería el penúltimo nombre de nuestro ameritado plantel de educación superior musical, fue también el que con menor duración permaneció. Sólo unos meses después, y derivado de los sucesos internos que tienen lugar en la Universidad Nacional de México, la comunidad académica conservatoriana se escinde. Resultado de esta situación es el nacimiento de dos instituciones educativas paralelas. Una, en el ámbito de la naciente Universidad Nacional Autónoma de México, es decir, la Escuela Nacional de Música -en sus primeros momentos llamada Facultad de Música-; la otra, el Conservatorio Nacional de Música que, integrado por el grupo mayoritario de profesores encabezados por el director, Carlos Chávez, solicitaron quedar reincorporados a la Secretaría de Educación Pública y recobrar otra vez su antiguo nombre.

Es pues, desde su refundación en 1929 que el «Conservatorio Nacional de Música» ha mantenido sin cambio alguno el mismo nombre hasta la fecha.

De esa forma, nuestro actual Conservatorio Nacional de Música de México comparte los principios de la tradición artística y educativa de la institución conservatoriana universal, cuyos orígenes se remontan hasta el siglo XV de la Italia renacentista.

 


BETTY LUISA ZANOLLI FABILA

Catedrática del Conservatorio Nacional de Música de México en las materias de Historia de la Música, Historia del Arte, Piano y Ciencias de la Educació. Pianista solista de la Orquesta de Cámara de la Escuela Nacional Preparatoria de la UNAM (1984-1995), desde 1998 colabora en tareas académico-administrativas para el mejoramiento de la enseñanza en la UNAM. Maestra Especializada en la Enseñanza Escolar y Pianista del CNM, instrumento en el que se formó bajo la guía de Leopoldo González Blasco. Pasante de las carreras de Derecho y Etnohistoria, se doctoró en Historia con la tesis: La Profesionalización de la Enseñanza Musical en México: El Conservatorio Nacional de Música (1866-1997).

bzanolli@infosel.net.mx

 

conservatorianos@hotmail.com
 

 

conservatorianos@hotmail.com  

D.R. © Conservatorianos
Revista de información, reflexión y divulgación culturales
México D.F.
Se autoriza la reproducción total o parcial de los artículos aquí presentados,
siempre y cuando se cite la fuente completa y su dirección electrónica.