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JULIO VIGUERAS
ÁLVAREZ
Profesor de Carrera, titular “C” de Tiempo Completo Definitivo en la Escuela
Nacional de Música; asimismo, ha sido director titular de la Orquesta
Sinfónica de la ENM (OSENM), y es fundador y director de la Orquesta
Percutoris de la ENM-UNAM. Director de la Escuela Nacional de Música de la
UNAM (2004-2008). El maestro Vigueras cursó sus estudios de licenciatura en
la Escuela Nacional de Música de la UNAM (1978) y estudios musicales en la
Escuela de los Compositores (SACM), instituciones en las que asistió a
cursos impartidos por destacados maestros, como: Félix Montero, George
Alexovich, Joseph Berio, Erick Wettstein y Sam Bacco. Ya como titular de la
cátedra del área de percusiones, tomó cursos de especialización con maestros
de la talla de George Gaber, Martha Ptashinska, William Kraft y Cloyd Duff.
Igualmente, cursó un Diplomado en Dirección Orquestal con el reconocido
maestro Sergio Cárdenas en la Universidad Autónoma de Querétaro (1995-1996),
así como una Maestría en Educación en la Universidad Pedagógica Nacional
(1992). En mayo de 2004, concluyó la Licenciatura en Sociología, en la
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Actualmente es
candidato a Doctor, dentro del programa doctoral “Diagnóstico, Medida y
Evaluación de la Intervención Educativa” que imparte la Universidad Anáhuac
en convenio con la Universidad Complutense de Madrid (2000).
www.juliovigueras.com
julvigueras@terra.com.mx
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Introducción
El mundo actual,
sujeto a un permanente proceso de transformación, impone en todos los
órdenes el reto de asumir el compromiso de hacer frente a los cambios que la
modernidad conlleva, fenómeno que adquiere especial relevancia en el ámbito
educativo. Hoy en día, no hay fronteras territoriales que no puedan vencer
los recursos tecnológicos de que disponemos. El conocimiento en pleno
prácticamente puede ser difundido desde el instante mismo en que es
generado, de ahí la extrema importancia por aprovechar lo que los tiempos
contemporáneos ofrecen a las nuevas generaciones, principalmente para su
formación.
En este
marco, la Escuela Nacional de Música (ENM) de la Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM) se erige como el centro educativo más importante
de la enseñanza profesional de la música en Latinoamérica y uno de los más
destacados a nivel internacional, razón por la cual entre sus prioridades
sobresale la de impulsar el diseño y desarrollo de toda iniciativa que
contribuya al mejoramiento de la enseñanza musical.
El
desafío que ello significa es impulso fundamental que motiva la reflexión en
torno a un cuestionamiento primordial: la adopción de los beneficios de la
globalización mundial no debe implicar el menoscabo de nuestra identidad.
Por tal motivo, contribuir al rescate de nuestro pasado cultural y valorar
el legado artístico y educativo que hemos recibido, serán garantía para el
fortalecimiento tanto de una conciencia crítica como de una mayor
sensibilidad en las nuevas generaciones de profesionales de la música.
Universitarios todos ellos comprometidos con el conocimiento heredado,
siempre atentos a los avances educativos dentro del contexto internacional e
involucrados con la dinámica mutante de la actualidad que vivimos.
La
realidad adopta nuevos criterios en la educación artística,
interdisciplinariedad y especialización penetran todos los órdenes del
conocimiento, la tecnología ofrece cada vez más posibilidades de desarrollo
e innovación. En consecuencia, la ENM debe impulsar la revisión y renovación
constantes de los planes y programas de estudio a fin de garantizar el
sitial de vanguardia que ostenta en los procesos de enseñanza aprendizaje de
la música. Sin embargo, conservar su liderazgo en la formación de músicos
profesionales sólo podrá ser factible a partir del compromiso decidido y del
trabajo permanente de la comunidad en su conjunto.
Grande
es la responsabilidad institucional que la ENM tiene encomendada como parte
sustantiva de la UNAM para con la sociedad mexicana y frente al futuro.
Misión
La UNAM
tiene depositada en
la ENM
la responsabilidad de responder a la demanda educativa de generar
profesionales de la música con niveles de excelencia, formados dentro de una
concepción universal y humanística capaz de permitirles abordar al fenómeno
artístico-musical con una mentalidad analítica, crítica, reflexiva,
participativa y con una clara conciencia de su compromiso con la sociedad.
Para su logro, nuestra máxima Casa de Estudios impulsa el empleo
de recursos humanos y materiales especializados en las tareas de docencia,
investigación y difusión dentro del marco de la libertad de cátedra y en
estrecha vinculación, tanto con el resto de las entidades académicas que
conforman el sistema educativo universitario como con la sociedad mexicana
en general.
La fundación de
la ENM
posee especial significación en la vida universitaria al haber tenido lugar
durante un momento coyuntural de la historia de
la UNAM al coincidir con la génesis de su propia autonomía, A partir de
entonces y a lo largo de casi ocho décadas, la ENM
ha realizado una infatigable y ejemplar labor en la formación de músicos en
nuestro país, por lo que su prestigio ha trascendido las fronteras
nacionales, ubicándose actualmente entre las escuelas de mayor prestigio a
nivel mundial. Liderazgo académico que sólo podrá seguir siendo una realidad
cada vez más evidente, en la medida que los diferentes sectores que integran
su comunidad refuercen su compromiso y participación institucionales.
Fortalecer y perpetuar los valores que conforman la identidad
cultural que hemos heredado y, al mismo tiempo, reconocer y aquilatar los
correspondientes a otros espacios culturales, es parte esencial de la misión
humanística que lleva a cabo
la ENM.
Visión
Con base en su Misión, la Escuela Nacional de Música se vislumbra hacia el
año 2010 como:
Ø Una
más de las excelentes Facultades de la Universidad Nacional Autónoma de
México, que contribuya a la educación musical de los mexicanos,
impulsando tanto el ámbito formativo –estrictamente dicho– como la
investigación y difusión, lo cual implica, necesariamente, el
comprometerse con acciones de apoyo y difusión de la cultura y valores de
México, a la vez que se incorporan todas las orientaciones musicales de la
cultura universal.
Ø
La entidad del sistema de educación superior que mantiene el liderazgo en
las áreas de la enseñanza, difusión, creación, investigación y producción
musical, donde siempre ha estado a la vanguardia; al mismo tiempo que
sigue fortaleciendo las áreas débiles en cuanto a la formación de músicos
profesionales, teniendo en cuenta los estudios pre-profesionales, los
ciclos paralelos profesionales, los niveles de licenciatura y, ahora
también, los niveles de posgrado.
Ø
Promotora de la actividad docente y de investigación, que se desarrollan
con recursos humanos e infraestructura del más alto nivel. Aunado esto al
proceso educativo que fomenta el desarrollo de conocimientos, valores,
actitudes y habilidades que brindan a los estudiantes una formación
integral, lo que representa ventajas significativas para la competencia en
la oferta-demanda laboral.
Ø
Impulsora de la investigación que responde a los requerimientos del
proceso educativo, a las necesidades de la sociedad y a las constantes
transformaciones culturales, científicas y tecnológicas del entorno
nacional e internacional.
Ø
Generadora de conocimientos, los cuales se comparten con universidades,
organismos culturales y profesores e investigadores de todo el mundo por
medio de las redes de información, sin obstáculos de idioma.
Ø
La entidad que brinda, a todos los estudiantes, las mismas oportunidades
de ingreso, sin tener en cuenta sexo, nivel económico o procedencia, pues
lo importante son las habilidades y aptitudes de cada alumno.
Ø
La Escuela que forma, conjuntamente con sus docentes, a músicos
profesionales; que se reflejen la fortaleza de su carácter, en su sed de
saber y afán de superación, en su amor a la patria y en sus valores
humanistas y éticos, que los orientan a trabajar y/o expresar sus
conocimientos musicales con miras a cubrir las necesidades
socio-culturales de México.
Ø
Impulsora de destrezas y habilidades que les permitan a los estudiantes
arribar a la solución de problemas, analizando, investigando y proponiendo
opciones realistas y viables.
Ø
La Escuela cuyos egresados comparten los ideales de la Universidad, y se
mantienen constantemente actualizados, por lo que pueden competir con
ventajas, en el ámbito nacional e incluso en algunas áreas en el
internacional.
Comunidad académica
La comunidad de la Escuela Nacional de Música está conformada por discentes,
docentes y personal administrativo y directivo, lo cual le permite reunir,
en un mismo espacio, a diferentes formas de pensamiento. La convergencia de
la pluralidad de ideologías enriquece el desarrollo de las actividades
académicas de
la Escuela, al mismo tiempo que ésta se preocupa por mantener, como eje
rector central, el principio del ser universitario, asumiendo la
responsabilidad de la formación de profesionistas en los niveles de
licenciatura y posgrado con una visión crítica y reflexiva de la realidad,
en lo general, y, en lo particular, del ejercicio profesional de la música.
La Escuela Nacional de Música deberá basar su prestigio en:
Ø
La experiencia adquirida al transmitir, en el proceso de
enseñanza-aprendizaje, conocimientos para formar a los mejores músicos
profesionales;
Ø Sus nuevas propuestas de planes y programas de estudio innovadores y
actualizados, competitivos con los que se ofrecen en otras instituciones
de educación superior dedicadas a la enseñanza de la música en el país y
en el extranjero;
Ø
Su gran acervo musical, que sirve de apoyo a la docencia e investigación
que se realiza tanto en la propia ENM como en instituciones educativas
nacionales e internacionales;
Ø
Su infraestructura y en el fomento de los canales que conllevan a la
actualización y superación constante de su cuerpo docente.
Actualmente, la ENM ofrece a los alumnos seis licenciaturas:
Canto, Composición, Educación Musical, Etnomusicología, Instrumentista (21
especialidades) y Piano. En este nivel, hoy se atienden a 440 discentes.
Los alumnos están comprometidos a realizar un mayor esfuerzo por aprovechar
todo su potencial y capacidad para llegar a ser profesionales idóneos; éste
es el compromiso que han adquirido con la sociedad mexicana al ingresar a la
Escuela.
Por otro lado, los cambios que se generan en el ámbito nacional e
internacional, impactan directamente a nuestra comunidad, por lo que es
necesario, en muchos de los casos, complementar las enseñanzas musicales con
la realización de estudios en otras áreas, y esto brinda al alumno la
oportunidad de tener una formación multidisciplinaria, vinculada con las
innovaciones tecnológicas.
La Escuela Nacional de Música cuenta con una planta académica
conformada por 289 profesores; la mayor parte de ellos están relacionados
directamente con el ámbito musical nacional e internacional y tienen una
sólida formación académica, lo cual representa un nivel de excelencia.
El trabajo académico de los profesores es reconocido mediante la aplicación
de diversos programas de estímulos, como: Fomento a la Docencia (FOMDOC),
Programa de Estímulos a la Productividad y al Rendimiento del Personal
Académico de Asignatura (PEPASIG), Programa de Apoyo a la Incorporación del
Personal Académico de Tiempo Completo (PAIPA) y Programa de Primas al
Desempeño del Personal Académico de Tiempo Completo (PRIDE).
Programas académicos
Durante las últimas cuatro décadas, las actualizaciones y revisiones de
planes y programas de estudios de las carreras que se imparten en la Escuela
Nacional de Música, fueron realizadas con muy poca frecuencia y no siempre
de una manera eficiente.
Todos los planes de estudio de las licenciaturas en Canto, Piano,
Composición y la de Instrumentista datan de 1968. En los años 1984 y 1985,
dichos programas fueron revisados con el objetivo fundamental de incorporar
las carreras de técnicos profesionales a la oferta educativa de la ENM. De
forma paralela, en 1985 se logró poner en marcha, por vez primera, los
planes de otras licenciaturas en Educación Musical y Etnomusicología; sin
embargo, poco o nada se hizo con la estructura y contenidos curriculares de
las carreras que ya se impartían en la dependencia, es decir, esta revisión
no implicó ninguna modificación sustancial, ni actualización alguna. Esta
situación prevaleció por más de diez años, y sólo hasta 1996 se modificó,
exclusivamente, el plan que corresponde a la Licenciatura en Educación
Musical.
Fue a partir del abril de 2001, que la ENM asumió, de manera formal, la
responsabilidad de evaluar y actualizar sus planes y programas de estudios
debido a la impostergable necesidad de diversificar y modernizar su oferta
educativa. Aquí cabe mencionar que, desde mayo de 1998, se habían designado
comisiones revisoras de planes y programas.
Así, en ese año se llevó a cabo el
Primer Foro sobre la Misión de la ENM,
en donde se expresó la exigencia de afrontar una serie de retos con el fin
de mejorar las labores de nuestra Escuela. Entre estos desafíos, destacó el
de la urgencia de impulsar un proceso de revisión y actualización
curricular, así como el de lograr la articulación curricular entre
los distintos niveles educativos que abarcan los estudios en la ENM.
De igual manera, se consideró fundamental definir y delimitar la diferencia
tanto de los ciclos de estudios paralelos a primaria, secundaria y
bachillerato –realizados a manera de cursos preliminares o introductorios–
como del sentido real y funciones de un verdadero propedéutico.
Después de este Foro, se iniciaron los trabajos de revisión de planes y
programas, que quedaron a cargo de una
comisión de docentes,
denominada
Seminario de revisión y reestructuración de los planes y programas de
estudio.
En junio de 2002, se solicitó la colaboración directa de la Dirección
General de Evaluación Educativa (DGEE) de la UNAM, para apoyar los trabajos
de esa comisión; ese apoyo perduró hasta agosto de 2004.
Ahora, la tarea fundamental será terminar la Evaluación Diagnóstica de los
Planes de Estudios de la ENM-UNAM. A través de una reflexión colegiada
–realizada por más de dos años–, se analizaron los planes de estudios que
actualmente existen en la Escuela. El análisis se realizó por carrera y por
asignatura; se tuvieron en consideración el ciclo propedéutico y la
operación curricular. De cada uno de estos rubros, se identificaron
problemas generales, adicionales y particulares.
Después de los trabajos enunciados, y con el fin de dar continuidad y
atención al desarrollo de este proceso de actualización, la gestión
directiva vigente –iniciada en septiembre de 2004– propone un Plan
Integral de Reestructuración que verdaderamente detecte problemáticas
profundas dentro de la estructura curricular, analizando sus elementos y
características, y, finalmente, proponga cambios sustanciales y adecuados en
función de una mejor preparación académica de los músicos profesionales de
México en este nuevo siglo.
Para el abordaje de esta tarea fundamental, se planteó que la
reestructuración tenga, como característica principal, la de ser
integral porque, hoy por hoy, resulta impostergable vincular
los diferentes ciclos y niveles de estudios preliminares entre sí y con las
licenciaturas.
Por todo esto, el nombre que se le asignará a este proyecto es el de:
Propuesta para la Actualización Curricular Integral (PACI),
teniendo como actividades principales:
Ø Analizar
y acordar la mejor forma de reorganizar el trabajo de los profesores del
Seminario, así como puntualizar la reorientación que tendría el mismo.
Ø Renovar
a los participantes para desarrollar la nueva propuesta integral.
Ø Configurar
dos comisiones de trabajo: una revisora y una de expertos.
Ø Integrar
un consejo consultivo que dé apoyo, amplio y profundo, a la
reestructuración curricular y al funcionamiento de los ciclos de estudios
paralelos –primaria, secundaria y bachillerato–, para dar respuesta
inmediata a los problemas existentes.
Ø Realizar
un cronograma de sesiones de trabajo del PACI.
El proyecto de reestructuración se guiará por el siguiente precepto:
Garantizar una formación universitaria integral, flexible y actualizada,
enmarcada dentro de un proceso plural y participativo, y basada en una
sólida estructura curricular, siempre en consonancia con los preceptos y
normatividad previstos en la Legislación Universitaria.
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