esde un
punto de vista estadístico, los músicos constituyen
uno de los principales grupos con riesgo a contraer
enfermedades
laborales. Sin embargo, el problema no ha sido ni
suficientemente
entendido ni atendido por los responsables pedagógicos y de
la salud, los legisladores o políticos ni, seguramente, por
los
propios músicos.
No hay duda que la frecuencia de las enfermedades en los
instrumentistas ha experimentado un alza y que en su
prevención
y tratamiento deben participar pedagogos, músicos,
profesionales
de la salud y, por último, los políticos.
Nuestro objetivo es, pues, poner en contacto a todos estos
colectivos para que cada uno pueda aportar su visión y
experiencia.
Creemos que los temas a debatir en el congreso representan
ampliamente la problemática actual en la promoción de la salud
del músico instrumentista. Afortunadamente, contaremos con
la participación de profesionales reconocidos
internacionalmente
en cada una de las áreas. Por añadidura, Terrassa y Barcelona,
dos ciudades con un especial encanto y un importante
patrimonio
cultural, artístico y humano, ofrecen un marco perfecto para
un
foro de alto nivel internacional.
Por todo lo dicho, sólo nos queda animar a todos aquellos que
se sientan atraídos por el proyecto de intentar mejorar la
calidad
de vida del músico a asistir al congreso.