|
HUGO DI LEONARDO
Coleccionista y Estudioso de la vida y la obra de
Antonio Vivaldi, desde hace mas de 15 años. Mi colección discográfica abarca
a mas de 540 obras del Prete Rosso, sin contar las repeticiones de
una misma obra. Esta se encuentran en su gran mayoría en discos compactos o
CD. Esta colección se completa con los Boletines Vivaldianos desde el año 80
a la fecha e importantes bibliografías y estudios sobre el veneciano. |
Los Primeros
Años

(1) Un estilo
Vivaldiano
“Quien evoque los
retratos de Leonardo (da Vinci), recordará una sonrisa maravillosa,
cautivadora, enigmática, que él ha ensalmado en los labios de sus figuras
femeninas; una sonrisa fija de labios estirados, trémulos: se ha vuelto
característico de él y se la llama -Leonardesca-, estilo derivado de
Verrocchio, maestro de Leonardo”
El profesor Michael
Talbot, uno de los mas eminentes estudiosos de la vida y de la obra de
Antonio Vivaldi, nos dice que: “muchos oyentes deben haber descubierto que
es mucho mas fácil confundir una composición de Vivaldi con otra, que
identificar erróneamente a su autor”. Ahora bien, la pregunta es: como nace
este estilo vivaldiano, donde se gestó, quienes fueron sus maestros ?
Vittorio Negri, el célebre director de orquesta, en el prologo de su versión
de Las Cuatro Estaciones Le Quattro Stagioni dice que el padre de
Antonio, Giovanni Battista Vivaldi, fue su primer maestro de violín y que
aprendió composición con Giovanni Legrenzi, por entonces Director Musical
Principal Primo Maestro, de la orquesta de la Catedral de San Marcos
en Venecia, puesto que ocupó entre 1685 y 1690, el año de su fallecimiento.
Lo
cierto es que poco o nada sabemos acerca de su infancia. Antonio Lucio
Vivaldi, nació un 4 de marzo de 1678, en Venecia y era el primogénito de una
extensa descendencia del matrimonio de Giovanni Battista Vivaldi y Camilla
Calicchio. La razón por la cual el hijo mayor fuera orientado al sacerdocio
está probablemente en consonancia con el origen humilde los padres. Esta
carrera brindaría seguramente alguna posibilidad de desarrollo social, sobre
todo en el plano musical y tal vez cumpliera con la voluntad del padre,
quien al ingreso de Antonio al seminario, hacía ocho que formaba parte como
violinista de numero de la Capella di San Marco. No asistió, sin
embargo Antonio, en su preparación sacerdotal al seminario principal de
San Cipriano di Murano. Antes de las directivas del Concilio de Trento,
para la constitución de los seminarios diocesanos, existían en Venecia las
Scuole Sestierale, en las cuales se formaba parte del clero
veneciano, con una educación religiosa menos profunda, pero adecuada a los
tiempos. Antonio comenzó su preparación primero en la parroquia de San
Geminiano y luego en la de San Giovanni in Oleo.
El 18
de septiembre de 1683, a la edad de 15 años, ingresa en el seminario y
recibe las primeras ordenes del sacerdocio. Mas tarde a partir de 1699, las
Ordenes Sagradas: primero Subdiácono (4 de abril), luego Diácono (18 de
septiembre de 1700) y finalmente es ungido sacerdote el 23 de marzo de 1703.
Los
estudiosos sugieren desechar la idea de que Giovanni Legrenzi (1626-1690),
fuese su primer maestro. Si bien es cierto éste tuvo gran influencia sobre
sus contemporáneos y fuera maestro de Lotti, Varischino y M.A. Gasparini, el
joven Vivaldi contaba con solo 12 años de edad cuando Legrenzi falleció.
Queda
así abierto el camino a la posibilidad de que su propio padre Giovanni
Battista, quien fuera Membro della Capella di San Marco dal 1685 e
Maestro di Strumenti ad Arco ai Mendicanti tra il 1689 e il 1693,
iniciara a su hijo en la formación musical. El de los Mendicanti era
uno de los cuatro Ospedali Grandi, de la ciudad de Venecia.
Es
evidente que Vivaldi padre debió pensar mucho en el futuro de Antonio.
Algunos datos sugieren que ambos partieron a la ciudad de Turín, para que el
joven continuara su preparación musical con Lorenzo Francesco Somis
(1662-1736) y que recibiera clases con el hijo de éste, Giovanni Battista
Somis, quien luego fuera discípulo de Corelli en Roma, conjuntamente con
Francesco Geminiani y Jean-Baptiste Anet. Estos viajes incluyen dos
períodos. El primero entre 1700 y 1701, y el segundo en 1703.
Es
posible que Antonio tocara el violín en la propia Catedral de San Marcos. En
un prospecto por los gastos en músicos y cantantes, para la Navidad de 1696,
se puede leer entre otros “Pre(te) Vivaldi”, aunque tal vez fuera demasiado
joven para tocar en dicha orquesta, con solo dieciocho años de edad. ¿ Sería
ya Antonio Vivaldi un dotado violinista, tal vez uno de los herederos mas
auténticos de la tradición veneciana del Seicento ?. Cabe recordar
que unos años mas tarde, sería admirado no solo como compositor sino además
como un eximio violinista.
El
párrafo que sigue fue tomado del diario de viaje de Johann Friedrich Armand
Von Uffenbach, quien visitara Venecia en 1715. En sus páginas apunta la
cincunstancia en que conoció a Vivaldi, el 4 de febrero de ese año en el
Teatro Sant´Angelo. “al final, Vivaldi interpretó un solo
–esplendido- al cual agrego un cadenza (Phantesie), que realmente me
atemorizó, ya que una interpretación semejante no se ha dado nunca ni puede
darse: puso sus dedos a una distancia mínima del puente, sin dejar sitio
para el arco, y ello sobre las cuatro cuerdas con imitaciones (Fugen)
y a una velocidad increíble”. Von Uffenbach, que por entonces era miembro de
un distinguida familia de mercaderes y dignatarios civiles de Frankfurt am
Main, dio a conocer en 1713 el opus III de Vivaldi, L´Estro Armonico,
a una sociedad musical de Estrasburgo.
Es
posible además que Antonio recibiera alguna formación en el clave. En el
informe de un banquete ofrecido al embajador español en Venecia, con motivo
del casamiento del Infante Felipe con la princesa Marie-Louise Elisabeth de
Francia, el 26 de agosto de 1739, un tal Giovanni Gilli, cuenta que el abate
Vivaldi se hallaba sentado al clave desde donde dirigía a los músicos que
acompañaban a la cantante Anna Giró.
Pocos
datos, quizás, pero elocuentes acerca de la formación de Antonio Vivaldi,
quien fuera llamado “Genio del Barroco”, por Marc Pincherle, uno de los
pioneros en la investigación de la obra del veneciano.
(2) Venecia
hacia fines del Siglo XVII
Hacia fines del
Siglo XVII, Venecia había perdido parte del esplendor de otras épocas. La
actividad cultural había desplazado al comercio y la industria. Año tras
año, una gran cantidad de visitantes llegaba a la ciudad lacustre, costumbre
conocida como el “Grand Tour”, atraídos por la pintura y la música. Atrás
quedaba la poderosa escuadra naval veneciana y su dominio del Mar
Mediterráneo. La Repubblica Seressima podía ostentar unas pocas
posesiones territoriales que incluían las provincias de Istria, separada del
Veneto o tierra firme por el Ducado de Carniola, con su apertura al
mar a través del puerto de Trieste y la zona de Dalmacia. Venecia podía
además reivindicar otras posesiones en el Mediterráneo Oriental y también en
el Peloponeso o Morea, en territorios conquistados a expensas de los
otomanos en lo que sería la última expedición naval victoriosa de los
venecianos.
El jefe
de estado era el Dogo o Duce, quien gobernaba a perpetuidad, en tanto
que el Poder Legislativo, era presidido por el Gran Consejo o Consiglio
Maggiore. Este organismo era el encargado de nombrar anualmente a los
miembros del llamado Consejo de los Diez, quienes tenían a su cargo la
función de designar todos los meses a tres inquisidores, los que eran
elegidos entre sus propios miembros. Entre otras funciones, éstos
inquisidores debían examinar los libretos de las distintas operas que se
representaban en la ciudad, es decir que ejercían un verdadero poder de
censura.
Otro
cargo codiciado de los nobles venecianos era el de “Procurador de San
Marcos”. Entre sus obligaciones, se contaba la de nombrar al Primo
Maestro, es decir el director musical principal de la catedral, puesto
que fuera ocupado entre otros, por músicos de la talla de Claudio Monteverdi,
entre 1613 y 1643, Francesco Cavalli de 1668 a 1676 y también por Giovanni
Legrenzi, de 1685 a 1690.
A
excepción del teatro, la actividad musical en aquellos años, se centraba en
los cuatro Ospedali Grandi, que conjuntamente con la Capella
Ducale di San Marco, daban una estructura institucional a la música en
la ciudad lacustre. Ellos eran Gesú Salvatore degli Incurabili,
San Lazaro o dei Mendicanti, Santa Maria dei Deleritti llamado
Ospedaletto y Santa María della Visitazione conocido como
Ospedale della Pietá. Estos ospedali eran verdaderas
instituciones de la caridad, que albergaban a niños pobres, huérfanos o
ilegítimos, y en los mismos la práctica musical, estaba reservada
exclusivamente a las muchachas.
Marzo de 1678
Los primeros días
de marzo del año 1678, dejaban atrás el carnaval y la ciudad volvía a la
calma. Las festividades, que habían comenzado el 26 de diciembre, día de San
Esteban, se prolongaban hasta el martes de carnaval. Todos los habitantes,
incluido el clero, participaban con gran alborozo de estas fiestas, en las
que el uso de mascaras era su característica.
Pero el
4 de marzo de ese mismo año no fue un día como tantos otros en la ciudad
lacustre. Nacía Antonio Lucio Vivaldi, uno de los grandes músicos del
Barroco. Todos los datos relativos a su nacimiento permanecieron ignorados
por largos años. Por lo tanto y hasta que no se descubrió el acta de
bautismo, se pensaba que 1675, era el año de su posible nacimiento.
Investigaciones posteriores como la de Marc Pincherle, violinista y
musicólogo francés, uno de los primeros estudiosos de la vida del veneciano,
la situaban unos 15 años antes de la fecha de su tonsura en 1693.
Fue
recién en 1962 y gracias al trabajo de Eric Paul, que se pudo establecer con
precisión la fecha de su nacimiento tomada del Libro d´battesimi,
de la Iglesia de San Giovanni in Bragora. Fue bautizado en su propia
casa, porque al nacer estaba en pericolo di morte. La angustia de sus
padres Giovanni Battista y Camilla debió ser muy grande por el
hecho de que su primer hijo estuviera al borde de la muerte.
Pero
que era en realidad este pericolo di morte ?. El propio Vivaldi, en
una carta dirigida al Marchese Guido Bentivoglio d´Aragona, habla de
éste padecimiento y lo describe como una stretezza di petto, y agrega
que “por esta razón no he dicho misa por mas de veinticinco años y no la
diré nunca más, y no por causa de una prohibición o de una orden, sino por
propia voluntad, debido a una dolencia que he sufrido desde el nacimiento y
que me aflige.....por ésta razón he vivido siempre en casa y solo salgo en
góndola o en carruaje, ya que mi dolencia del pecho, o constricción del
pecho me impide caminar”. Remo Giazotto, menciona también otra posible causa
de ansiedad: el hecho de que ese mismo día un temblor de tierra sacudió a la
ciudad de Venecia.
Aunque
podría tratarse de asma, el Dr. Roger-Claude Travers, quien presentara una
tesis doctoral al respecto, se pregunta porque Vivaldi nunca lo mencionó, ya
que esta era una enfermedad conocida en esos años. Las investigaciones
sugieren tres diagnósticos posibles:
a. una
insuficiencia cardiaca
b. una distonia neuro-vegetativa
c. asma
bronquial
Lo
cierto es que Antonio cargó con éste padecer durante toda su vida. Nos viene
a la memoria entonces aquella conocida anécdota de que con la excusa de su
enfermedad dejaba presuroso el altar en búsqueda de lápiz y papel. Un
pretexto, tal vez, para escribir en un pentagrama alguna melodía que su
propio talento le estaba dictando ?
Bibliografía
n Sigmund
Freud, “Obras Completas”, Volumen 11, capitulo IV, -Un recuerdo infantil de
Leonardo da Vinci-, Amorrortu Editores, Buenos Aires (1992)
n Michael
Talbot, “Vivaldi”, Alianza Editorial, Madrid (1990)
n Gastone
Vio, “Antonio Vivaldi, chierico veneciano”, en Informazioni e Studi
Vivaldiani, n. 16, Ricordi, Milano (1995)
n Cesare
Fertonani, “La Musica Strumentale di Antonio Vivaldi” – Studi di Musica
Veneta-Quaderni Vivaldiani n. 9, Leo S. Olschki Editore, Firenze (1998)
n Michael
Talbot, “The Sacred Vocal Music of Antonio Vivaldi” – Studi di Musica
Veneta-Quaderni Vivaldiani n. 8, Leo S. Olschki Editore, Firenze (1995)
n Gastone
Vio, “Antonio Vivaldi-Violinista in San Marco”, en Informazioni e Studi
Vivaldiani n. 2, Ricordi, Milano (1981)
n Roger-Claude
Travers, “Vivaldi´s disease”, en “Informazioni e Studi Vivaldiani”,
Ricordi, Milano, 1982
|